Una tienda online de pastelería son dos tiendas en una
Una pastelería online tiene dos negocios distintos, y conviene separarlos desde el primer día:
- Lo que se encarga: tartas de cumpleaños, de nata, de queso, con nombre, bandejas de pasteles para una comida. Es perecedero: se vende con día y hora, y se recoge en el obrador o se reparte en tu zona.
- Lo que viaja: turrones, polvorones, pastas de té, bombones, mantecados, galletas en lata, bizcochos envasados. Aguanta días o semanas y puede ir por mensajería a cualquier punto de España.
En la web, cada uno con su menú y sus reglas de entrega. Si alguien de Bilbao entra en tu web de Sevilla, no debería poder pedir una tarta de nata a domicilio; una caja de pastas, sí. Esa separación es lo que hace que una tienda online de repostería funcione sin reclamaciones.
Cómo vender tartas online sin desordenar el obrador
Vender tartas online es, sobre todo, ordenar encargos. Lo que te quita trabajo en vez de dártelo:
- Día y hora al comprar. El cliente elige en la ficha el día y la franja de recogida o de entrega. Nada de «llámanos y vemos si hay hueco».
- Antelación mínima. Si una tarta necesita 48 horas, la web no deja pedirla para mañana.
- Tope por día. Si tu obrador saca quince tartas un sábado, el pedido dieciséis ya no entra para ese día. Con una app de fechas de entrega se configura una vez.
- Opciones cerradas. Tamaño por raciones (6, 8, 12), sabor, relleno, texto de la placa con un máximo de letras, vela. Cuanto más abierto es el pedido, más WhatsApps a las once de la noche.
- Pago por adelantado. El encargo pagado no se olvida ni se cancela a última hora.
Las tartas fuera de carta (bodas, temáticas, pisos) van mejor con un formulario de presupuesto y una señal que como producto con precio fijo. Así quien quiere encargar tartas online sabe qué puede pedir directamente y qué necesita hablar contigo.
Recogida, reparto local y envíos
- Recogida en el obrador: la opción estrella para tartas. El cliente paga online y pasa a su hora. En Shopify se llama «Retiro en tienda» y se activa por local. Lo contamos a fondo en la guía de click and collect.
- Reparto local: Shopify permite marcar la zona de entrega por códigos postales o por un radio alrededor de tu tienda, con su precio. Sirve para tartas en tu ciudad y bandejas para oficinas cercanas.
- Mensajería a toda España: solo para lo que aguanta. Caja rígida, relleno para que las pastas no bailen y, con bombones en verano, embalaje isotérmico o pausa de envíos en las semanas de calor.
Las devoluciones también cambian. La ley deja fuera del derecho de desistimiento lo que se estropea rápido y lo hecho a medida del cliente, como una tarta con su nombre. Dilo claro en tus condiciones y en la ficha.
Lo sanitario, en corto
Tu obrador ya tiene su registro sanitario, pero vender por internet tiene sus reglas:
- Quien vende alimentos online tiene que estar inscrito en el registro que le toque según su actividad (el RGSEAA o el de tu comunidad). Pregunta en Sanidad de tu comunidad si vender online, y sobre todo enviar fuera de tu zona, cambia algo.
- Los alérgenos tienen que verse en la ficha antes de comprar, también en lo que no va envasado, como una tarta por encargo (Reglamento UE 1169/2011).
- Lo que lleva nata, crema o mousse tiene que mantenerse refrigerado, a 4 °C o menos, hasta que llega al cliente.
Es lo esencial; confírmalo con tu gestoría o con Sanidad antes de abrir. Si además vendes vino, embutido o conservas, mira la página de tienda online gourmet.
Las fechas que llenan el obrador
Una pastelería vive de fechas. La web te deja abrir encargos antes y repartir el trabajo:
- Reyes: roscón por encargo, con día y hora de recogida. Abrir reservas a principios de diciembre te ahorra la cola del 5 de enero.
- San Valentín, Día del Padre y Día de la Madre: tartas pequeñas y cajas de bombones.
- Semana Santa: torrijas, monas de Pascua o lo que se haga en tu tierra.
- Todos los Santos: huesos de santo, buñuelos, panellets.
- Navidad: turrones y polvorones, que sí viajan. Es tu momento para vender fuera de tu ciudad.
- Todo el año: cumpleaños y comuniones. Una sección de tartas de cumpleaños bien hecha trabaja sola.
Los anuncios, con dos públicos distintos: gente de tu ciudad para tartas (un vídeo de diez segundos cortando una, el roscón saliendo del horno con «reserva el tuyo») y toda España para turrones y pastas. Y tres emails que funcionan en un obrador online: «abrimos reservas de roscón» a quien lo encargó el año pasado, la campaña de turrones a mediados de noviembre y un aviso antes del cumpleaños si el cliente te dio la fecha.
Tu pastelería online con 404 Growth
En 404 Growth te montamos la tienda en Shopify, a tu nombre (tienda, dominio y cuenta de pagos), y abre en 15 días desde la llamada de arranque.
Tú nos pasas por WhatsApp fotos, precios y productos los primeros días. Nosotros hacemos las fichas con raciones y alérgenos, el diseño, los pagos (tarjeta, Bizum y Apple Pay), la recogida en tienda y los envíos, la conexión con Instagram y las pruebas de compra. Si hoy los encargos te llegan por mensaje de Instagram, la idea es que acaben pagados en la web: lo explicamos en vender por Instagram.
Dos errores que conviene evitar desde el principio: fotos que no son tuyas (si la tarta que llega no se parece a la de la foto, pierdes al cliente) y tamaños sin raciones («tarta grande» no dice nada; «12 raciones, 24 cm» sí). Luego traemos clientes con anuncios y email y medimos cada semana. No prometemos ventas: dependen del producto, el precio y tu zona.